Hace calor, aún no tienes destino de vacaciones y estás deseando pasar un verano de película.

No te preocupes, está todo controlado; aquí te presento una ruta por las mejores escenas veraniegas de la historia del cine, aquellas que se quedaron para la posteridad como referencia estética, política o icónica.

 

Audrey Hepburn

Audrey Hepburn en Vacaciones en Roma (1953)

Empieza tu día alquilando una Vespa en la ciudad del amor y del jolgorio: Roma. Audrey se motorizó cuando interpretó a Ana en Vacaciones en Roma, mientras un elegante Gregory Peck la perseguía por la ciudad. Una buena falda fruncida con cinturón ancho, una camisa blanca arremangada y unas sandalias que parecen adelantarse a las actuales romanas. Outfit perfecto para sentir la brisa romana y el ambiente de sus calles empedradas.

 

dirty dancing

Jennifer Grey y Patrick Swayze en Dirty Dancing (1987)

Después del paseo en moto puedes hacer como Baby y Johnny y dar una sensual clase de baile en un hotel de montaña de algún rincón de EEUU. Estampa típicamente ochentera donde el sexo, el baile y las clases sociales se mezclarán con tus pantalones de tiro alto, tu camisa corta anudada y el total look negro del profesor de baile, músculos incluidos.

 

Pequeña Miss Sunshine

Abigail Breslin en Pequeña Miss Sunshine (2006)

Si la hora de comer nos pilla de camino hacia el destino, lo suyo es reponer energías en la próxima gasolinera. Ten cuidado y no te pase como a Olive en Pequeña Miss Sunshine, que con la ilusión de presentarse al concurso de belleza “Pequeña Miss Sunshine  California” se queda tirada en la gasolinera porque sus padres se olvidan de ella. Para esta aventura te recomiendo pantalones vaqueros a media pierna, camiseta deportiva, muñequeras y Converse coloridas. Y no te preocupes, seguro que vuelven a por ti.

 

Thelma y Louise

Susan Sarandon y Geena Davis en Thelma y Louise (1991)

Cae el sol en la frontera entre México y EEUU, y no se me ocurre mejor plan que recorrer a modo de Road Trip las carreteras desérticas de Oklahoma como ya hicieron Thelma y Louise en su película. Pantalones tejanos de talle alto, camisetas de motorista, botas cowboy y sandalias para dos mujeres que se tomaron la justicia por su mano y que declararon su hastío contra la dominación masculina. Añadimos a esto persecución policial y tenemos el mejor plan para una tarde de caluroso verano.

 

veranoconthelmaylouise_5 (Copiar)

Marlon Brando en Un tranvía llamado deseo (1951)

Llega la noche, y lo que apatece es hacer un poco de ocio. ¿Por qué no una partida de poker en una antigua casa de Nueva Orleáns? De la mano de Stanley recorreremos lo más profundo y oscuro de la noche de Nueva Orleans en una familia un tanto desequilibrada, en un ambiente lúgubre que saca lo peor y lo mejor de las personas. Si seguimos la actitud soberbia de Brando, podremos ponernos una camiseta interior bien sudada y unos chinos con tirantes y resultar tremendamente atractivos.

 

veranoconthelmaylouise_6 (Copiar)

Anita Ekberg en La Dolce Vita (1960)

No hay manera mejor de acabar el día de vacaciones que bañándonos en la Fontana di Trevi. Sylvia, modelo y diva del mundo del cine en La Dolce Vita, nos da una clase de elegancia y temple, que acompaña con una descarada sensualidad  y su nórdica belleza. Ponte un vestido negro para esta noche, va a ser especial y tienes que lucir. ¡Y ojo! Que el eye-liner sea resistente, vas a sofocar el calor del verano con Marcello Mastroianni bajo la mirada de Neptuno.

 

Por: Marina Zaragoza

(Diseño imagen principal: Ángel Pérez Gambín)