Tal y como comenta la prensa del corazón del mundo entero, el viernes pasado tuvo lugar una boda muy especial entre Mary-Kate Olsen y Olivier Sarkozy.
Si, habéis leído bien. Tras tres años de noviazgo, decidieron ponerle fin con este magnífico acto. La famosa diseñadora y una de las hermanas Olsen, que son más que conocidas desde que eran pequeñas, se encuentra en uno de sus mejores momentos. Y Olivier, gran empresario, banquero y hermanastro de Nicolas Sarcozy, también puede afirmar lo mismo.

La ceremonia fue muy peculiar e íntima, como no se podía esperar menos de ellos. No más de 50 personas asistieron y se llevó a cabo en Nueva York, en una mansión privada, en la calle 49. Una de las cosas más curiosas fue que, al llegar, pidieron a los invitados que les cedieran sus teléfonos móviles, para así evitar situaciones comprometidas o filtraciones indebidas.Mary-Kate Olsen y Olivier Sarkozy
Aunque, esto no deja de llamarme la atención, en realidad es de lo más común tratándose de personas públicas y tan importantes. También permitieron que todos los invitados fumaran, cosa también que me parece muy original y que se sale de los moldes de las típicas bodas. Afirmaron que “los invitados se fumaron la noche“. Tras tomar un cocktail en el jardín trasero, la cena se sirvió en el interior.

Es más que sabido que su relación ha sido muy criticada por muchas personas, incluso, sigue ocurriendo tras la boda, pues se llevan bastantes años (él tiene 46 y ella 29 actualmente). Pero ellos no se dan por aludidos y hacen oídos sordos, pues cierto es que, el amor no entiende de edades.

Es el primer matrimonio de la joven diseñadora pero no sucede lo mismo con el señor Sarcozy. Él está divorciado y tiene dos niños de su ex mujer, Charlotte Bernard. Desde luego, nadie más que ellos pueden saber cómo les va a ir en un futuro.
De la vestimenta no podemos hablar, pues no se dejó pasar a prensa ni, como os he comentado con anterioridad, que los invitados pudieran hacer alguna foto con sus móviles para terminar filtrándola, pero no dudamos de ninguno de los dos. Ambos derrochan porte y simpatía por todos los costados, así que estarían estupendos, como siempre. Además ella, por su parte, es dueña de una de las marcas mejor valorada en el mercado norteamericano: Te Row. Esperemos que pronto podamos tener más información sobre esta boda privada, porque yo desde luego ¡me muero por ello!

Por:Mariola Ocaña

(Fuente imágenes: vanityfair.es)