El otro día me encontraba en uno de esos momentos de desconexión que muchas veces necesitamos, en mi caso suele unir cervezas y amigos, ¡lo mejor para subir el ánimo!

Entonces uno de ellos me habló de un nuevo anuncio de televisión, contaba que le recordó mucho a su infancia, cuando el profesor le castigaba (además, bastante a menudo) y lo mandaba “al rincón de pensar” para que reflexionara.

Tocar ese tema hizo que mi mente recordara cuando viví yo ese tipo de situaciones, vale que no eran muchas, y todo porque era tan sumamente bochornoso para mí, que prefería portarme bien para no tener que pasar por ello nuevamente. No solo por la vergüenza de que el profesor/a te llame la atención delante de tus compañeros, sino por los minutos interminables que pasas a solas, sin poder hablar con nadie, y escuchando al resto de la clase divirtiéndose.

En esos momentos, solo pensábamos en que llegase el momento de que nos levantaran el castigo para volver con nuestros compañeros porque, cuando eres pequeño, solo piensas en reirte y jugar con tus amigos.

Pero cuando crecemos todo cambia, y muchos de nosotros estamos deseando encontrar ese “rincón de pensar”: ese momento en el que nadie nos moleste, y poder reflexionar y conocernos a nosotros mismos.

si nos paramos a pensar cuándo fue la última vez que tuvimos un par de horas para nosotros mismos, para “no hacer nada”, y para pensar en nosotros mismos, la gran mayoría tendremos que echar la vista atrás (posiblemente muy muy atrás) para recordar aquel día que nos dimos un baño de burbujas, hicimos running o nos sentamos en el sillón a meditar.

La “moda” de hoy en día es el non-stop, las personas todoterreno que no tienen tiempo ni para comer, con vidas estresadas (ya sea debido al trabajo, estudios, familia, etc.) y con muy poco tiempo para mimarse.

Una difícil tarea es encontrar el lugar y momento para tener nuestro “rincón de pensar” personalizado, es algo que todos necesitamos, ya sea para meditar o para afrontar el día a día con más optimismo y alcanzar nuestros objetivos con más fuerza. Ahora mismo, la sociedad está pasando por situaciones abrumadoras, y nunca está de más dejar la mente en blanco ante tantos problemas.

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Después de todo esto, decidí que llegó el día en que me tenía que mimar. Pero fue algo nefasto, ya que siempre tenía mil cosas que hacer, y ese día nunca llegó. Finalmente acudí a Google (¡¡¡que haríamos sin él!!!) buscando consejos y ayuda para los momentos más pesimistas.

En mi búsqueda, encontré a Chus Agundez (facilitadora, mentora y trainer), alguien que se abre a contarnos su historia y, además, nos ayuda a encontrar el camino. Gracias a ella conocí los beneficios de“the work”. Entre sus múltiples ventajas, y una de las que más me gustó, es la que te ayuda a encontrar la razón por la que no encuentras tu “rincón de pensar” y eso hace que profundices más en el conocimiento de uno mismo.

Mi consejo es que os paséis a leer su web, allí facilita varios tutoriales y una dirección de email y número de teléfono, para que os ayude en el camino a “vuestro mejor yo”.

Por: Susana Giménez y Saray Martí

(Fuente imágenes: chusagundez.com)