Christian Louboutin no solo es el diseñador de los zapatos de la suela roja. Sus creaciones, a manos de un gran maestro, son objeto de exposición (no olvidemos la celebración de su 20 aniversario en el año 2012 con una exposición de sus mejores diseños en el Museo de Diseño de Londres).

Su última colaboración ha sido todo un éxito. El diseñador, junto con las artesanas mayas de Yucatán, han creado la colección ‘Mexicaba’, la cual rinde homenaje a la tradición mexicana.

 

Hace poco más de 2 meses, a principios de mayo, pudimos ver como los colores llenaban las redes sociales de la firma. Es más, el protagonista de la campaña era el mismísimo Louboutin, con una sonrisa de oreja a oreja, arrodillado frente a una artesada de @tallermaya. Esta publicación alcanzó más de 29.000 ‘me gusta’.

Esta colaboración ha sido fuertemente aplaudida, hasta ahora, cuando se ha sabido que las artesanas recibieron 235 pesos por los bordados, mientras que los bolsos se vendieron a 27.000 pesos.

Tras esta noticia, la polémica tiñó de negro la felicidad de la firma, y varios usuario de las redes sociales calificaron el pago como injusto y abusivo.

Pero no todo es tal y como se cuenta. Es cierto que las artesanas ganaron una media de 235 pesos (unos 12 euros) por bordado, y que cada bolso se vende por 1.300 euros. Con estas cifras sobre la mesa, es normal que deduzcamos que la firma se aprovechó de las artesanas.

Varios representantes de la Fundación Haciendas del Mundo Maya (la cual sirvió como vínculo entre la firma y los más de 150 artesanos que trabajaron en el proyecto), cuentan que los artesanos se verán beneficiados con el 10% de cada bolso que se venda.

Además, el pago fue por los adornos, no por el diseño del bolso en su totalidad.

“Fueron más de 40 comunidades que estuvieron involucradas. Christian Louboutin encargó 2.000 bordados. Cada uno, dependiendo de la técnica, tenía un valor diferente. El que se realizó a máquina, por ejemplo, costó 237 pesos. Además, vale la pena resaltar que la marca les dio los materiales y que cada trabajadora decidió cuántas piezas quería o podía realizar”, remarca
Graciela Zavala, encargada de comunicación de la fundación.

Sin embargo esta polémica no ha detenido a los fieles compradores de la firma, ya que los bolsos ya están agotados en la web.

Por su parte, la respuesta de la firma ha sido que en este momento no encuentran una fuente autorizada para hablar sobre la controversia.

 

Por: Saray Marti

(Imágenes: Instagram @louboutinworld)