Con los avances tecnológicos de estos últimos tiempos todo ha cambiado, incluidas las bodas. Cada vez más los novios hacen uso de las herramientas tecnológicas para poder impactar a los asistentes del evento. De aquí nace el “Save the date”, que como su traducción indica, “guarda la fecha”, es una pre-invitación al futuro enlace matrimonial, pero de forma digital y con un toque animado.

Las invitaciones tradicionales son las que se envían por correo ordinario, o bien, se dan en mano a esas personas más cercanas. Normalmente se envían con cuatro meses de antelación aproximadamente a la boda, y más cuando el evento se celebra en el lugar donde pertenecen la mayoría de invitados. En caso de ser a las afueras se tendría que
enviar la invitación con bastante más antelación para que los invitados se puedan organizar y puedan asistir a la boda.

La invitación tradicional propiamente dicha, es la que muestra la fecha y lugar de la boda, para que los asistentes se reserven ese día. En cambio el Save the date se hace antes que la invitación para que se vayan reservando el día y sepan que se acerca un acontecimiento importante en el que serán partícipes. Normalmente se suelen enviar
entre doce y seis meses antes de la boda. Mientras que las invitaciones tradicionales son a papel, aunque cada vez son más originales, el save the date es electrónico y online, utilizando medios de comunicación como las redes sociales o mail.

Muchas veces se confunde el término “save the date”, ya que centrándonos en su propia traducción también podría ser aplicable para las invitaciones tradicionales. Pero hay que entender y saber diferenciar que una cosa son las invitaciones y otra es anunciar la boda. Pasa lo mismo que en los eventos a modo general, primero se anuncia mediante redes sociales o formatos digitales el evento y posteriormente se invita a los asistentes al mismo. Pues eso es exactamente lo que pasa con este nuevo término.

Los Save the date pretenden sorprender a los invitados de la boda y a la vez que pasen unos minutos entretenidos y graciosos. Hay infinidad de maneras de poder hacer este tipo de pre-invitaciones, aunque los más utilizados son los vídeos. Con los avances en el mundo digital muchas parejas optan por hacer un pequeño cortometraje con música de fondo o como si estuvieran en una película, con el fin de dejar claro que los novios les esperan para uno de los días más felices de sus vidas.

Con esto no se pretende omitir ni eliminar las invitaciones tradicionales, todo lo contrario, se pueden realizar ambas. Enviar o colgar en las redes sociales los Save the date a modo de anuncio de la boda, y posteriormente enviar las invitaciones tradicionales.

Los protagonistas de ese save the date serán los novios, por lo que tendréis que escoger bien la temática y si queréis darle un toque más humorístico o más serio. No solo les gustará a los invitados, si no que la futura pareja podrá pasar mucho más tiempo junta recreándolo y elaborándolo, con lo que podréis disfrutarlo en primera persona. Además será un recuerdo que siempre permanecerá en vuestra memoria.

Pensad que tiene que ser algo que muestre vuestra identidad como futuro matrimonio y ¡contagiar esas ganas de fiesta y celebración!

Por: Mireia Aznar Marquès (@mireaz)

 

(Imágenes: pinterest.es)