Hace mucho tiempo que la moda dejó de ser un ámbito exclusivo. El “fashion business” abraza ahora a todo el mundo. Y nosotras no podemos estar más contentas.

Atrás quedaron esos años del 90-60-90, de las caras de porcelana y una piel inmaculada. La belleza real es la que manda ahora.

El pasado miércoles 5 de este mismo mes, a pocas horas de terminar la Semana de la Moda de París, el Pavillon Vendôme acogió ‘’The Blind Fashion show“, un desfile de ciegos contra la discriminación.

Detrás de esta iniciativa está Myriam Chalek, de la agencia neoyorquina Creative Business House, que también organizó el Dwarf Fashion Show, para personas con estatura reducida, celebrado en 2015 con proyección en las principales capitales del mundo.result-4

 

La propuesta aterrizó en las calles de París tras haber triunfado en Nueva York, donde consiguió concienciar al público del largo camino que queda por recorrer hasta lograr la integración en este mundo tan competitivo, y a veces exclusivo, de todos aquellos que tienen cualquier clase de discapacidad.

Las modelos son jóvenes ciegas no profesionales que no entran en los cánones de belleza que suelen pedir las grandes casas: no utilizan una 34 ni miden 1,80 metros.

La mayoría de las chicas eran americanas, aunque entre ellas también encontrábamos a una francesa y una mexicana, con diseños creados a medida.

La única adaptación que requirió el desfile fue un hilo colocado en mitad de la pasarela que ayudaba a guiar las modelos. El mensaje que se quería transmitir, era que las personas con discapacidad son igual de aptas para realizar cualquier actividad que las personas sin discapacidad. ¡Ole ellas!desfile-ciegos

Para muchísimas personas, la moda es un arte. Es una manera de representar el mundo y ver la realidad que les rodea. ¿Por qué tendría que ser distinto para una persona que no puede ver? Pueden oler, pueden tocar… En definitiva, pueden sentir. Cada vez más vemos cómo la moda abre sus puertas a personas discapacitadas, lo que es un gran paso y dice mucho de cómo estamos evolucionando como sociedad.

No es este el único caso de integración. Hace apenas unos meses, Resham Qureshi, víctima de un ataque con ácido desfilaba en la Semana de la Moda de Nueva York, un sueño que creía imposible de alcanzar. Otro ejemplo es Madeline Stuart, una joven australiana de 18 años con Síndrome de Down que hace un año también vio cómo sus sueños se hacían realidad y conseguía, además de miles y miles de seguidores en sus redes sociales, caminar por las mejores pasarelas del mundo.

result-6

Pero no sólo se visten para otros diseñadores. No existen barreras para ellos y lo demuestran personas como Isabella “Belita” Springmuhl, la diseñadora guatemalteca con síndrome de Down que participó en Fashion Showcase en Londres.

Ya no hay tabúes, no hay barreras. El mundo de la moda se está abriendo a todo tipo de posibilidades. ¡Viva la pluralidad y viva la moda disfrutada por todos!

 

Por: Maria C. Buigues

(Fuente imágenes: Guatemala y ABC)