Moda y cine, cine y moda. Desde que el séptimo arte se hizo popular a principios del pasado siglo ha marcado la moda a lo largo del siglo XX sin que nos diéramos a penas cuenta. La moda se ha nutrido del cine tanto como el cine de la moda ya que eran las estrellas del celuloide las que marcaban las tendencias: los peinados, los complementos, los vestidos y hasta el estilo de mujer que se llevaba. Así, gracias al cine podemos observar cómo ha sido la evolución de la mujer a lo largo de todo el siglo hasta nuestros días y es que los cánones de belleza han cambiado mucho desde los años 40 al día de hoy.

Mujeres como Audrey Hepburn, , Rita Hayworth, Greta Garbo, Vivien Leigh, Elizabeth Taylor o Ava Gardner marcaban la moda con su estilo. Una de las actrices que mejor representó el impacto del cine en la moda fue Marlene Dietrich. Destacó en el cine de los años 30 y 40 debutando en 1930 con el film El ángel azul. En la película lucía una silueta esbelta fuera de los patrones de la época caracterizados por mujeres con formas, y un vestuario masculino que la hizo precursora del estilo andrógino.

En los años 40 Rita Hayworth era el modelo de la sensualidad y la elegancia después de protagonizar el filme Gilda. Icónica es su imagen con un vestido ajustado y unos guantes altos, pero además si algo destacaba de esta diva del cine era su peinado con unas ondas muy características que por cierto estos últimos años se ha recuperado.

En los años 50 y 60 llegó la elegancia personificada en Audrey Hepburn tras protagonizar Desayuno con diamantes en 1961. La actriz se convirtió en un icono popular imponiendo un nuevo estilo sobrio y elegante. Las grandes gafas de sol negras que llevó en varias escenas de la famosa película escenas crearon furor entre las jóvenes de la época. Además su traje más recordado de la película, negro de noche diseñado por Givenchy  se convirtió en el vestido de la elegancia por excelencia. Hepburn y Givenchy tuvieron así una larga y fructífera unión ya que la actriz hizo de él su modisto de cabecera.

Otro modelo de esos años fue Catherine Deneuve. En este caso eligió otro más que reputado y conocido modisto, Yves Saint Laurent, y poco a poco la francesa se convertiría en icono de la moda de su tiempo.

En los años 60 en modelo de la sexualidad lo representaba Marilyn Monroe, un canon de belleza muy distinto al que tenemos hoy día. Una mujer explosiva y con curvas que se consagró con películas como Los caballeros las prefieren rubias o La tentación vive arriba.

En el cine nacional también tenemos ejemplo de mujeres que fueron tendencia y que representan el canon de belleza de aquellos años como Sara Montiel. La actriz era el referente de una generación de jóvenes que querían ser como ella, más aun cuando dio el salto a Hollywood. En España en los 60 llegó el momento de mujeres como Concha Velasco y las llamadas chicas yé-yé (sí, como la canción). Ambos modelos eran mujeres exuberantes con estrechas cinturas y formas, sin duda un modelo muy distinto del que se sigue hoy día.

Hoy la moda sigue estando ligada al cine y son otras actrices como Angelina Jolie, Jennifer Lawrence o Eva Longoria las que son modelos de una generación. Sólo hay que ver cómo la alfombra roja de los Oscar termina convirtiéndose año a año en un auténtico desfile de moda en el que se está obliga a brillar. A veces incluso la mejor vestida puede eclipsar a la ganadora de la estatuilla de oro, y es que, moda y cine están condenados a entenderse.

Por: Raquel Martín

(Fuente imágenes: mujeresontop, genius)