¿Te has parado a pensar alguna vez si realmente le sacas el máximo partido a la ropa que te compras? Ahora que se aproxima época de rebajas, solemos comprar porque encontramos “chollos”, y simplemente el mero hecho de estar ”bien de precio”, justifica nuestra compra, pero realmente ¿nos paramos a pensar si estamos realizando o no una buena adquisición? Yo creo que no.

Compramos por comprar, sin pararnos a pensar si lo que estamos adquiriendo nos sienta bien o no (en cuanto a las formas, colores, tejidos…) Luego llegamos a casa, nos decidimos a estrenarlo, nos ponemos frente al espejo y nos damos cuenta de que esa prenda no es lo que esperábamos, la guardamos en el armario para otra ocasión, y ahí se queda, olvidada en el tiempo.

Esto ocurre porque compramos por impulso y a veces porque se lo hemos visto a alguna blogger de moda, o a alguna famosa.¡Ya está! ¡Lo tenemos!, pero nosotras lo dejamos en desuso, simplemente porque no nos queda como pensábamos.

Por eso es importante conocer nuestro cuerpo, y adquirir prendas con las que podamos sacarnos el máximo partido, que realmente nos favorezcan y que sea acorde a nuestra figura.

Hay que comprar con sentido y ser conscientes de que no a todas nos queda bien lo mismo. Primero porque las famosas que vemos en las revistas tienen detrás a un equipo de profesionales que conocen perfectamente lo que les favorece y eso lo explotan al máximo para hacer que siempre estén estupendas. Tenemos que aprender a vestirnos de acuerdo a nuestra fisonomía y a nuestro estilo de vida e intentar ser conocedoras de nosotras mismas para así sentirnos bien con la ropa que llevamos puesta.

Nos dejamos llevar y la mayoría de las veces, es mejor tener menos prendas, y saber combinarlas, en vez de tener “muchas” y no saber “que ponernos”.

Por eso os invito a hacer un trabajo de reciclaje, ponernos delante de nuestro armario y eliminar todo aquello que hace años no nos ponemos y todo aquello con lo que no nos sentimos a gusto. Luego hacer conjuntos con la ropa que nos haya quedado. Por cada prenda de abajo (falda o pantalón) combinarlos con tres prendas de la parte de arriba (camisas, camisetas básicas, jerséis…). También hay que tener en cuenta que existen prendas que son “de fondo de armario” que nunca se pasan de moda, que siempre sientan bien y que todas deberíamos tener en nuestro vestidor: como unos jeans, un vestido negro, una camisa básica blanca, una blazer negra, un trench beige, un pantalón de vestir negro, un abrigo básico negro y unos zapatos de salón negros.

Si te falta algunos de éstos básicos, el momento de las rebajas es ideal para adquirirlos o renovarlos (en el caso de que ya lo tengas y esté estropeado), y de éste modo sí que estaremos sacándole partido a los descuentos. Y te preguntarás ¿me tengo que limitar a comprar sólo esto? Ni muchísimo menos, pero siempre siendo consciente de lo que nos queda bien y de lo que no.

¡Ahora es el momento de renovar tu armario y de sacarle el máximo partido a los descuentos y a tu ropa!

 

Por: Irene G.R.

(Imágenes: 20minutos.com, quemepongo.es)