Olvidaos de las braguitas rojas para Nochevieja. Hacedlo también de los jerseys de renos, elfos y toda la imaginería americana que hemos adaptado (o adoptado) con tanta facilidad.  Olvidaos del polar al lado de la chimenea y observad con admiración y asombro el cardado que George Michael luce en la imagen de promoción de su gran éxito Last Christmas con el grupo WHAM

Estamos en 1985 y el moreno Miami se George Michaellleva hasta en invierno. La sonrisa de George nos embriaga de espíritu navideño y la canción y el tupé que luce en el videoclip nos marcan una época dorada para los estilismos que rozan “lo hortera”.

Pero no sólo George Michael ha lucido un outfit que quedará para los anales de la historia: los famosos (actores y actrices, cantantes o personajes influyentes) nos han deleitado con prendas que nos han enamorado y sorprendido a partes iguales. Porque nunca un brillo y el color rojo “para todo” son suficientes para hacer de la Navidad un carnaval estético (en el buen sentido de la palabra).

La Navidad comienza cuando empezamos a escuchar los éxitos que nos acompañan año tras año, amenizando comidas y diversos actos sociales. En 1994 aparece en nuestras vidas un temazo que por muchos años que pasen animan estas fechas al más escéptico: Mariah Carey canta All I want for Christmas is you. MARIAH CAREY Vemos en su vídeo escenas de lo más idílicas: juguetea con Papá Noel en la nieve con un mono de esquiar totalmente rojo; pone las bolas del árbol de Navidad y acto seguido aparece con una paloma blanca en sus manos (símbolo de la paz y armonía que nos deben envolver). Pero el momento álgido llega cuando la vemos en un trineo con un trajecito de Mamá Noel, tierno y sexy a partes iguales, que combina tanto con falda como con pantalón extra-apretado. Pero aquí no queda todo: en 2011 la volvemos a ver junto a Justin Bieber en una reedición de la canción, esta vez con un traje mucho menos inocente del que lució en su tierna juventud y que deja poco a la imaginación.

Pero, como en casi todo, ya habíamos visto algo parecido antes de que la cantante apareciera de esta guisa: la actriz Anita Ekberg posó para Navidad en los años 50 con un traje mucho más corto y por ello más sexy.Lola flores

Algo menos sexy y atrevido (recordemos que estábamos en plena dictadura franquista)  pero igual de sorprendente fue el traje con boa incluida que Lola Flores lució en el mensaje de año nuevo de 1975. Con su “¡Venga esa copa p’arriba!” nos deseaba un año venidero lleno de mucho amor y mucha alegría, que acompañaba con un traje brillante plateado, su larga melena negra recogida en un moño y una boa rosa palo que atravesaba su torso desde el hombro izquierdo hasta la cadera, y que alegraba el look navideño ofreciéndonos una estampa de lo más rocambolesca, “made in Spain”.

 

Si nos acercamos un poco a la actualidad sin abandonar el glamour y el glitter, el año pasado Lady Gaga y Tonny Bennet nos deleitaron con su preGAGA y Bennett sencia en el genial anuncio de H&M, donde derrocharon talento a granel. Grandes voces y un estilazo desbordante: él, un mítico crooner de los que ya no quedan, con voz potente y porte de gentleman; ella, en uno de sus estilismos menos estrafalarios pero más elegantes y sofisticados: vestido verde esmeralda con tela brillante (¡ella también es una diva!) y peluca desproporcionada…. ¿Un tributo a Cher en su época dorada?

 

Pero atención; no todo son brillos y lentejuelas en Navidad. De vez en cuando aparece alguien que da un poco de esperanza a la diversidad y deja de lado el rojo Coca-Cola. Allá por 1970 los Jackson 5 se decantaron por una estética más country, que tenía mucho de influencia hippie, domijackson five y Carrie bradshawnante en la década anterior y superiviente en la que nos situamos. Una paleta de colores cálidos con toques de color azul, flecos estilo vaquero en las camisas y estampado psicodélico en los pantalones de un jovencísimo Michael Jackson conforman una estampa navideña de lo más musical y divertida. Un acierto seguro que ofreció a la Navidad de 1970 un toque de psicodelia y funky jamás visto antes.

Siguiendo esta línea y sin ser estandarte de su tiempo, encontramos a Carrie Bradshaw, la protagonista de la película Sexo en Nueva York (2008) luciendo este outfit en un fotograma del film. Combinando pijama, abrigo de pelo, gorro-bola brillante de discoteca y botines blancos con tacón nos ofrece una estampa navideña indescriptible, lo que demuestra que, realmente, todo vale.

Es el afán de ser diferentes el que nos lleva a lucir semejantes combinaciones de género (pijama, fiesta, peletería) que muchas veces producen un resultado que no es el deseado o que sobrepasa los límites de la elegancia. Probablemente, si una actriz de los años 60 hubiera lucido algo parecido a Carrie, hubiera provocado en la sociedad una reacción más exagerada pero posiblemente más adecuada a la intención de la portadora: provocar en una sociedad que estaba estandarizada.

Me permito la licencia de cerrar este análisis estilístico con una fotografía que dista mucho de lo antes hablado pero que guarda algo de extravagante:Alfred Hitchcock

Alfred Hitchcock celebra la Navidad paseando en trineo en 1960. Atendiendo a la vestimenta, los estampados de los jerséis de sus hijos son los típicos bordados, motivo navideño incluido, de tela blanca y capucha para resguardarse del frío. Él, elegante con un abrigo negro y guantes a juego. No obstante, la estética que conforma la imagen es singular, llegando a ser extravagante.

Lo que se demuestra entonces es que la rareza (siempre rareza positiva) se lleva dentro y acompaña a la persona haga lo que haga;  la singularidad y  la peculiaridad suelen venir “de fábrica”. Lola Flores llevaba un traje algo peculiar en 1975 pero lo que hace redondo el conjunto es su carácter, lo que transmite y la gracia innata con la que la vemos desenvolverse delante de la cámara.

Alfred Hitchcock simplemente come nieve en un trineo, pero, ¿quién lo haría con tanta gracia y poder de atracción?

Disfrutad de vuestra rareza y explotadla, ¡quién sabe si algún día dais las campanas de año nuevo y os toca lucir palmito!

Por: Marina Zaragoza Mayor

(Ilustración: Miguel Avilés)