La moda de encaje es un clásico de referencia no sólo para vestidos de gala, sino también para la vida cotidiana. Un reclamo para cualquier mirada que desee intuir la belleza de una piel a través de la red mágica y sutil de las telas bordadas.
Por eso queremos ofreceros varios outfits sugerentes para que en cualquier ocasión estéis elegantes. También os indicamos el tipo de accesorio que mejor complementa a estos looks.

UNA ANTESALA A TU SENSUALIDAD
Los diseños lenceros son propicios para expresar la fantasía de los dibujos de encajes más delicados y especiales. La blusa de la imagen principal es un ejemplo de ello. La caída de su tela sedosa sobre los hombros crea una suave cadencia sobre el cuerpo.

La elegancia plena surge cuando se solapan capas con texturas sedosas y tonalidades negras y grises. Un triángulo de malla semi-transparente salpicado de lunares es la antesala de la sensualidad del cuerpo. Para complementar esta fina prenda, recomendamos lucir unos pequeños pendientes plateados con bandas de pequeños cristales estilo Swarovski.

HIPNOTISMO MODO VESTIDO
Un vestido de encaje conjuga a la perfección la pureza y el refinamiento. La tela ofrece ese binomio de texturas donde las lisas resplandecen y las bordadas absorben la luz y velan el tono de la piel.

Si además el vestido es de una sola pieza, con mangas especiales, sin escote y falda lápiz, vamos a hacer más atractivo tanto el caminar como la mirada. Así vuestro paso por una fiesta será advertido por todos con un halo de sensualidad. Sin embargo para acentuar nuestra figura y darle el toque de distinción al look, lo conjuntaremos con un elegante cinturón, ya sea del mismo tejido y color, o de otro diferente que ayude a resaltar.

EL REFINAMIENTO DE LA MODA SALVAJE
Las blusas de encaje también pueden tener un carácter más salvaje. Un ejemplo es el diseño de blusa ajustada negra con una composición de líneas cruzadas que delimitan espacios semitransparentes.

Es una sugerente combinación entre un elemento agresivo y un suave efecto de trasluz. Para reafirmar este look rectilíneo y sugestivo, nada mejor que un traje de ejecutiva de chaqueta y falda midi ceñida de tubo en tono granate oscuro y un fular bourdeos con reflejos rojos.
Como vemos, el encaje es un modelo de costura tradicional que ha sabido adaptarse repetidamente a cada nueva tendencia. Lo consigue siempre como un objeto de distinción y deseo. Además, no olvidemos que desde hace siglos la moda nos demuestra que la piel adquiere una nueva dimensión vista a través del sensual tamiz de la tela bordada.

 

Por: Juan Jesús Ramírez (Miara Complementos)

 

(Imágenes: samivida.com, pinterest.com)