Gloria Gaynor canta I will Survive en un plató de RTVE en 1978.

Lleva un vestido de lentejuelas negro, una diadema estilo romano con pedrería y unos pendientes a conjunto con el collar que deslumbran tanto como su voz. A penas baila, no es excesiva en movimientos, pero es increíble su poder. Capta tu atención, te quedas embobada mirándola, piensas: esa presencia es envidiable.

Gloria Gaynor

El conjunto estético-artístico de una DIVA de la música es lo que la hace poder presumir de tal denominación: su voz, su presencia, su apariencia estética. Este último aspecto la hace reconocible nada más verla y realza sus otras cualidades, creando su sello de distinción único en el mundo.

Podemos observar que, a lo largo de los años, estas divas han conseguido traspasar las fronteras del tiempo, superar las barreras de las modas musicales y conseguir con ello ser un icono mundial.

Vemos como nuestra primera diva, Gloria Gaynor, consiguió con I will survive (1978) crear un himno universal, que ha llegado a nuestros días como la máxima representación de fiesta, de libertad y subidón de adrenalina. No obstante, la canción se escribió, por primera vez en la escena musical Disco desde el punto de vista de una mujer, donde ella recrimina a su ex amante que “ya es libre y puede seguir adelante sin él. Más tarde se convertiría en himno para los homosexuales, un hit que servía para pelear por un mundo más equitativo y libre.

Pero no todo queda aquí; si a ese don musical le añadimos una presencia exultante y llamativa creamos un verdadero icono: ella nos deleita con vestidos de lentejuelas, brillos plateados y dorados, escotes y mangas kilométricas, colores llamativos que conducen a la fiesta y a la exaltación de la feminidad.

Viendo el anterior ejemplo, podemos demostrar que lo que hace a una cantante pasar a formar parte de la estela de las divas es, bajo mi punto de vista, haber aportado algo a la sociedad. Si damos un paseo por la historia de la música encontramos a artistas de todas las épocas que lo han conseguido.

Este paseo conduce a innumerables mujeres, valientes, firmes en sus convicciones e increíblemente influyentes en diversos aspectos (moda, relaciones sociales, música, comportamiento) como son la siempre admirada Madonna, su discípula Lady Gaga, Grace Jones y su radicalidad a la hora de vestir, Raffaella Carrá con sus kilométricas y sensuales piernas, Beyoncé, ese terremoto de mujer que llena un escenario sin complicaciones o nuestra querida y admirada Alaska.

En esa última (y para presumir de personaje autóctono) vemos la personificación de la libertad de pensamiento después de una dictadura. Son muchos sus éxitos, reconocidos por todos en nuestro país y también valorados fuera de él, A quién le importa, Ni tú ni nadie, Bailando y el reciente Dramas y Comedias.Alaska

Su influencia en la sociedad española de los años 80 es tan inmensa como poco valorada en las crónicas de hoy en día: ser mujer (con 16 años se lanza al mundo de la música y se entrega a la Movida Madrileña), salir al escenario proclamando la libertad a los 4 vientos, valerse por sí misma, vestirse a su antojo con el objetivo de romper con todo lo demás. Eso es ser una diva. Si analizamos un poco su estilo, la espontaneidad domina sus estilismos, mimetizándose con su música, siempre marcados por el estilo GLAM (véase como padres del Glam grupos como T-REX o David Bowie) podemos verla con una gran maraña de rastas de colores y un atuendo “medieval”, con un pegado y brillante mono rosa chicle o con chupa de cuero negra, cabeza rapada, sombra de ojos azul eléctrico y mirada penetrante. Toda una revolución para los tempranos años 80, que sirvió para avanzar con la apertura e introducir los aires de cambio necesarios para el país.

Consciente de que me dejo infinidad de divas en el tintero, sólo me queda dar las gracias a cada una de ellas, por poder proporcionarme la libertad de pensamiento, de estilo, de actuación; por reivindicar la feminidad, por poner en sus bocas palabras (o mejor dicho, letras) para poder vivir en libertad.

Por: Marina Zaragoza

(Ilustración: Jose Luis Coleto)