Compras navideñas, Papá Noel, aquel amigo que cumple años el 26,29, ó 31 de Diciembre, sus majestades los Reyes Magos de Oriente, amigos invisibles… ¡ALTO!, 6 de Enero, ¡parece que la sociedad nos da un respiro entre compra y compra!

Queridos lectores, no bajen la guardia, saben perfectamente lo que nos toca ahora: R E B A J A S.
No digáis que no queréis ni oír hablar de ellas, porque todos, inevitablemente todos, volvemos a caer.

Medios de comunicación y redes sociales anticipan nuestro fin. Por ello hoy os traigo varios consejos, o tips para poder salir ilesos del intento.

1. Haz una lista con tus prioridades: ve a tu armario, obsérvalo y decide qué es lo que realmente te hace falta. Quizás ese jersey blanco de cuello cisne que compraste hace ya varias temporadas está para jubilarlo y no puedes vivir sin él. Será la ocasión perfecta para salir en su busca ahorrando un poquito.

2. Realiza una búsqueda de nuevas tendencias: sí, por muy increíble que parezca, en rebajas puedes encontrar prendas que dejen entrever las nuevas tendencias venideras. Entra en cualquier plataforma social, busca vídeos de hauls, fotos de nuevas tendencias o colores nuevos según dicta Pantone. Saldrás satisfecho con tus compras.

3. Evita ir con ansias de comprar: esto nos suele pasar cuando estamos atravesando una época de tristeza o ansiedad. Muchos de nosotros, me incluyo, sacia su estado de ánimo saliendo de compras y esta situación es mucho más “peligrosa” si lo hacemos en rebajas. Al tener precios más rebajados tendemos a comprar más, pues no nos sentimos mal con el gasto. Os aconsejo pues, salir de rebajas mentalizado.

4. Guarda todos y cada uno de los tickets de compra hasta pasado un par de semanas: este tip viene en relación con el anterior. Si no seguís el consejo de ir mentalizados, por favor, guardad los tickets. Puede que a veces nos llegue
nuestro período de arrepentimiento y vendrá bien tener al alcance cualquier justificante para poder realizar la devolución.

5. Por último, ponte un presupuesto. Es una buena manera de poner un límite. Cada uno de nosotros debe saber cuánto podría gastar según su situación.

 

Así, siguiendo estos pequeños trucos, podremos sobrevivir, hasta los próximos saldos. Aunque, claro, pensándolo bien, a nadie le amarga un dulce. Tampoco hay que ponerse muy estricto.
Luego no quiero ruegos al más puro estilo Vanesa Martín, pidiendo que frenen Enero.

¡Feliz caos de rebajas!

Por: Pilar Andújar

(Imágenes: instagram.com)