Celebrar tu boda en invierno también es una muy buena apuesta, ya que la mayoría de bodas siempre se hacen en los meses comprendidos entre abril y julio, que es cuando decimos “que empieza el buen tiempo”. Pero el invierno también da un ambiente cálido, familiar y romántico, que se puede plasmar el día de la boda con todo tipo de detalles.

Pero hoy os voy a hablar de un aspecto esencial y muy importante, EL VESTIDO DE LA NOVIA Y ACCESORIOS. Está claro que tanto el vestido como los accesorios dependerán mucho de la estación en la que se celebre la boda. Por esa razón hoy os voy a dar unos tips de vestimenta para esas novias que se casan en estas épocas del año.

  • El vestido de la novia  suele ser de color blanco como símbolo de pureza. Aunque también se llevan tonos rosados pálidos y ocres.
    Para todas esas novias que os casáis en invierno, seguramente tendréis que elegir un vestido de manga larga, pero no por ello será menos bonito o se podrá lucir menos ¡todo lo contrario! Os recomiendo vestidos que tengan escotes en la espalda, ya que no solo están en tendencia si no que favorecen muchísimo a todas las chicas. También quedan muy elegantes los vestidos que tienen un poco de pedrería e incluso vestidos que sean de encaje por la zona de los brazos y la parte superior del escote. O bien podéis escoger un vestido más clásico y reforzarlo con accesorios y un buen peinado.

 

  • Hay diferentes cortes de vestido, rectos, cola de sirena, de dos piezas, etc. Se tiene que saber y conocer como es vuestro cuerpo y realzar esas zonas que os gusten más con cortes o formas que se adapten mejor a vosotras. Al igual que el escote del vestido, que puede ser escote redondo, asimétrico, en pico, de encaje, etc.

 

  • Al ser invierno se tiene que escoger un vestido que vaya a juego con una capa o abrigo. Utilizando tejidos de invierno como cashmere, pelo o piel sintética, de esta manera se dará un toque de tendencia y a la vez, ¡iréis abrigadas! Los abrigos o capas tienen que ser de la misma tonalidad que el vestido o un color que haga contraste con éste. Las capas por ejemplo pueden llevar capucha, de esta manera le darán un toque más desenfadado.

 

  • El velo de la novia puede ser de diferentes materiales, pero es importante que sea del mismo color que el propio vestido. Normalmente va atado en el recogido o semi-recogido que se haga en el pelo.

 

  • Los zapatos son el toque final del vestido. Muchas veces pensamos que por llevar unos buenos tacones, que en el fondo están matando a nuestros pies, estaremos mucho más guapas. ¡Pues no siempre para estar guapa se tiene que sufrir! Se pueden llevar manoletinas, hay algunas que hasta tienen un poco de cuña para aquellas chicas que no estén acostumbradas a andar en tacones pero quieran estilizar un poco su figura. O bien unos stilettos para esas chicas que estén acostumbradas a llevar tacones a menudo. Aunque en invierno también se pueden llevar botines con un poco de tacón, para esas chicas que no quieran pasar frío en los pies. Pero ¡eso sí! Acordaros de hacer las pruebas de vestido siempre con los zapatos que os pondréis ese día.

 

  • Los accesorios también son muy importantes, ya que cuando los vestidos son más sencillos los refuerza, pero cuando ya el propio vestido tiene suficiente personalidad abusar de ellos puede hacer que se vea muy ostentoso.
    Hay diferentes tipos de accesorios, por ejemplo, los cinturones, que pueden ayudar a marcar la cintura y contrastar con el propio vestido. O poner pedrería en las mangas puede remarcar su personalidad. También se pueden añadir accesorios no solo en el propio vestido sino también en el pelo, por ejemplo una cinta, flores, etc.

 

El vestido de la novia y los accesorios tienen que mostrar vuestra propia personalidad y estilo, además ese día tenéis que sentiros cómodas con lo que lleváis y, ¡a brillar como las que más!

Por: Mireia Aznar Marquès (@mireaz)

(Imágenes: pinterest.com)