Hace unas semanas, recibimos la triste noticia de la muerte del diseñador André Courréges. Entre los muchos logros que ha conseguido en la industria de la moda, el que más revolucionó la forma de vestir femenina, fue sin duda la minifalda. Desde luego, en la actualidad, no concebimos ninguno de nuestros armarios sin una de estas prendas, ¿verdad? Pues sin ella tuvieron que vivir nuestras antepasadas hasta la década de los 60 (y sobrevivieron).
El ilustre diseñador francés murió a la edad de 92 años tras no superar su último ataque de Parkinson, en su domicilio.
Su maestro fue, nada más y nada menos, que Cristóbal Balenciaga, del que no hace falta decir más nada que no sepamos ya de este gran genio. Trabajó con él durante 11 años, incluso con su apoyo, creó su marca en el año 1961, la cual trajo tendencias que revolucionó a todos y se trastocaron los principios conservadores que había hasta ese momento.
Comenzó a utilizar las formas futuristas que tan en boga están ahora ahora, y se atrevió con nuevos materiales como el charol y el neopreno. ¡Todo esto en los años 70! ¡No hay duda de que marcó un antes y un después en este mundo!
Su objetivo con todo esto era crear a una mujer más juvenil, más autónoma, más moderna, que viera en la moda un aliado para ser ellas mismas y sentirse cómodas, no como un inconveniente.
En cuanto a su juventud, a la edad de 22 años, dejó sus estudios de ingeniería civil para poder dedicarse a su verdadera pasión, que era la moda. Y allí comenzó su gran camino, que seguro fue duro al principio, pero al final recogió sus frutos y se convirtió en un hito.
Aunque ha muerto recientemente, llevaba apartado de su trabajo con la marca desde 2011, por motivos de salud. Tras esto, decidió dejar las riendas del negocio a su esposa, Jacqueline, ¿en quién confiar mejor que ella?
Transmitir nuestras condolencias a la familia en particular y al mundo de la moda, en general, pues se ha perdido a un grande de los grandes. Ahora solo falta esperar para ver qué línea tomara la marca que lleva su nombre. Sea cual sea, seguro que lleva su espíritu y que su recuerdo perdurará en nuestra memoria y en los libros. Como se suele decir, ahora comienza la leyenda.
¡Que descanse en paz!
Por: Mariola Ocaña
(Fuente imágenes: Pinterest)