En este espacio hoy recordamos a un genio adelantado a su tiempo, alguien que veía el exceso como su máxima en el mundo de la moda y que sus alocados diseños contaban a miles sus admiradores y detractores, porque si algo estaba claro en el imaginario mundo fashionista de Alexander McQueen era el uso de la moda como su mejor manera de expresión.

Se formó y se graduó en Saint Martins y comenzó aprendiendo de la sastrería más clásica con Anderson & Sheppard en Savile Row, en aquellos primeros pasos por sus inexpertas manos pasaban personalidades de la talla del príncipe Carlos de Inglaterra; porque como él bien sentenció “hay que conocer la moda desde los clásicos para poder cambiar sus bases”. Pero lo que verdaderamente marcó su obra fue el tiempo que pasó diseñando vestuario para obras de teatro, la majestuosidad y teatralización de los diseños siempre fueron la marca de su diseño.Alexander McQueen

Tras pasar por varios talleres se trasladó a Milán ciudad en la que fichó por Givenchy donde se introdujo de lleno en la moda del lujo, sus diseños desfilaron en temporada tras temporadas junto a las mejores firmas de moda, pero el incombustible mundo de la moda con sus inamovibles fechas le pasó factura, en varias ocasiones afirmó que el estar sujeto a fechas inamovibles no le permitía expresar su creatividad, dar rienda suelta sus diseños y todo ello se endurecía cuando no era él quien decidía quien y como diseñar. Todos estos motivos le llevaron en diciembre de 2010 a vender sus acciones y crear su propia marca, la cual llevaría su nombre. Es en esta época donde la personalidad del artista sale a la luz por completo, grandes creaciones que a nadie dejaron indiferente y crearon polémica nada más aparecer sobre la pasarela ¿quién no recuerda los excéntricos zapatos de armadillo de los que se crearon 25 pares se hicieron un hueco a Lady Gaga en el panorama musical? Solo ella, la siempre arriesgada cantante podía lucir a la perfección sus diseños, la irreverencia del diseñador se aunaba a la irreverencia con la que conocimos a Gaga.

Ahora, 5 años después de su muerte nos tenemos que conformar con seguir viendo sus diseños pero en las exposiciones, como la realizada por el Victoria and Albert de Londres, recogiendo todos sus diseños y accesorios. Sin duda el mejor homenaje realizado hasta la fecha al “hooligan” de la moda, un genio que nos dejó sin apenas darnos cuenta pero del que podemos disfrutar de su legado.

Por: Adri Uriz

(Fuente imágenes: vogue.es)