Durante mis años de estudiante en la Escuela de Arte, mi amigo Coleto y yo íbamos de vez en cuando a ojear y comprar ropa para él. Recorríamos el centro comercial para acabar siempre en la zona masculina de H&M, que ocupaba 1/4 de la superficie total de la tienda. Recuerdo que él siempre decía lo mismo: –Las chicas tenéis ventaja; ¿has visto todo lo que podéis elegir?.
No había forma de rebatir el argumento; mientras él tenía que elegir entre prendas que ocupaban 1/4 de la tienda nosotras teníamos infinidad de artículos donde recrearnos y crear nuestro outfit.

Actualmente, las tiendas destinan para los hombres algo más que ese cuarto y cada vez más vemos involucrado al hombre en las campañas de publicidad, pero seguimos enfocando la moda hacia la mujer. Ese pensamiento arcaico de que sólo a nosotras nos gusta la moda; que a los hombres no les gusta comprar o que incluso la elección de sus prendas es tarea de ella.


Este hueco en la industria de la moda ha hecho que los hombres que buscan prendas diferentes en ocasiones compren ropa femenina, que es el ideal al que me gustaría que la moda llegara: romper las barreras de sexo.
Aunque estamos en el momento óptimo para que esta revolución sea llevada a cabo, existen diseñadores que ya intentaron llevar la moda unisex al máximo exponente. El diseñador Rudi Gernreich, impulsado por la liberación sexual de la década de los 60 diseñó en 1962 el monokini; un bañador que servía tanto para hombres como para mujeres y que dejaba al descubierto el pecho de ambos. Con detractores o sin ellos, fue un hito en la historia de la
moda y un fuerte pilar en la moda vanguardista.

Uno de los ejemplos más recientes e importantes del panorama de la moda es el uso de faldas por parte de Jaden Smith. En sus entrevistas, el hijo de Will Smith promueve la libertad y cree que con este tipo de actos está preparando a generaciones futuras a respetar a cualquier persona, más allá de su indumentaria, orientación sexual, gustos, etc.

Promoviendo las prendas unisex o acercándose a patrones globales para hombre y mujer, existen en el mercado marcas que tienen entre sus colecciones prendas exquisitas que nos acercan al ideal que perseguimos.


Cos (marca sueca nacida en 2007) nos ofrece conjuntos y prendas versátiles, que, a pesar de adaptarse a la forma de su portador/a tienen cortes y líneas iguales, lo que crea un imaginario unisex y aséptico.

RAD HOURANI se presenta como marca UNISEX nacida en 2007. En su web la navegación es sencilla, ya que no distingue entre hombres y mujeres y las prendas están diseñadas para los dos, con abrigos y camisas de corte recto.

 

Representando a España encontramos a Ernesto Artillo, que en su lucha contra el machismo ha creado la colección La mujer que llevo fuera, generando una serie de trajes unisex con la silueta femenina ilustrada a mano encima de las piezas.

La moda masculina cada vez tiene más presencia en las marcas, pero aún queda mucho trabajo. Sin embargo, sueño con entrar en una tienda y que no haya zona hombres y mujeres, si no prendas versátiles para ambos, con estampados brutales para todos y donde el 1/4 de la superficie sea el probador.

Por: Marina Zaragoza (marinazetaeme)

 

Fuentes:
 Moda, toda la historia. Marnie Flogg. Editorial Blume.
 www.t13.cl/noticia/tendencias/espectaculos/hijo-de- will-smith- festeja-18-anos- se-luce- en-revista- y-habla- de-que- los-hombres- usen-faldas
 www.radhourani.com/index
 vein.es/la-mujer- llevo-fuera- proyecto-protesta- ernesto-artillo/
 www.cosstores.com/es/